Y así, á Justina no hables

Por mí; que aunque yo pretendo

A costa de mis agravios

Vengarme de mis desprecios,

Ya la esperanza de ser

Suyo cesó, porque creo

Que no es noble el que porfía

Sobre averiguados celos. (Vase.)

ESCENA XVI.

CIPRIANO, MOSCON, CLARIN.