Uno del otro ofendido;
Y yo á dos celos rendido,
Aun no sé los que me ofenden:
Sólo sé que mis recelos
Me despeñan con sus furias
De un desden á las injurias,
De un agravio á los desvelos.
Todo lo demas ignoro,
Y en tan abrasado empeño,
Cielos, Justina es mi dueño,