Justina.

¿Quién, sin culpa, se vió nunca

En tan peligrosos lances?

Floro.

Cuanto yo de tí dijera

Detras, te diré delante,

Y es verdad no sospechosa.

(Empuñan las espadas.)

Justina.

Tente, Lelio; Floro, ¿qué haces?