Mi honor, el quedar yo vivo?

¡Ah! ¡quién tuviera una espada!

Porque sin armas seguirlos

Es en vano; y si brioso

A ir por ella me aplico,

Los he de perder de vista.

¿Qué he de hacer, hados esquivos;

Que de cualquiera manera

Es uno solo el peligro?

ESCENA XXIV.