¡Mortal gemido!
A la entrada dese monte
Cayó mi rocin conmigo,
Veloz corriendo, y yo ciego
Por la maleza le sigo.
Tristes voces á una parte,
Y á otra míseros gemidos
Escucho, que no conozco,
Porque llegan mal distintos.
Dos necesidades son
¡Mortal gemido!
A la entrada dese monte
Cayó mi rocin conmigo,
Veloz corriendo, y yo ciego
Por la maleza le sigo.
Tristes voces á una parte,
Y á otra míseros gemidos
Escucho, que no conozco,
Porque llegan mal distintos.
Dos necesidades son