Este, ya veis si es bien grande;

Pues aunque encubrirle quiero,

No puedo; que sabe Dios

Que á poder estar secreto

Y sepultado en mí mismo,

No viniera á lo que vengo;

Que todo esto remitiera,

Por no hablar, al sufrimiento.

Deseando pues remediar

Agravio tan manifiesto,