A más que haberlas llorado.

Y si ahora tu desvelo

Lo que ha de suceder llora,

Tú haces tu desdicha ahora

Mucho primero que el cielo;

Que llorar con desconsuelo,

Por imaginada ó dicha[7],

Una distante desdicha,

Ya es acercarla en rigor;

Y no hay desdicha mayor