Aquel monstruo y este acero.

Pues si hoy el hado importuno,

Que es de los gentiles dios,

Te ha amenazado con dos

Fines, no temas ninguno.

No hay más rigor para el uno

Que para el otro piedad:

Luego será necedad

Temer, al rigor atenta,

Cuando es fuerza que uno mienta,