De un polo á otro polo mande,
Con trágicas prevenciones
Hoy los cielos me amenacen,
Vuelva el prodigioso acero
A mi poder; que á postrarme
Nada basta, nada importa,
Siempre con igual semblante;
Sino solamente el ver
Que yo no he sido bastante
A hacer reina á Marïene