Pues por mis discursos hallo

Que hiciera más en callallo

Yo, que en decírtelo hiciera;

Mas desde que llegué aquí,

Nunca más á los dos ví.

Otavian.

Eso no es agradecer

Mi piedad. Yo he de saber

Dellos, y ha de ser así.—

¡Hola!