Desdichas tuyas, admite

Este llanto que te envío.

Bastaba quererte bien,

Para que (¡rigor impío!)

Te sucediese mal todo,

Tropezando en tus peligros.

Cuando victorioso (¡ay triste!)

Te esperaba el pecho mio,

Dulce fin de tus amores,

¡Muerto has llegado y vencido!