El juez de su vida él mismo.

La parca, que nuestras vidas

Tiene pendientes de un hilo,

Para que el tuyo no corte

Pone en tu mano el cuchillo.

En tu mano está tu suerte:

Vive tú sola á tu arbitrio,

Pues si acercas el aliento,

Podrás embotarle el filo.

Si es verdad ó si es mentira