Confieso tambien, estar

Dudando siempre afligido

Un pecho, «¿quién será ahora

Dueño de los hados mios?»

Pero entre apartarle tanto

Que ignore quién habrá sido,

Y acercarle tanto, que

Sepa que viene conmigo,

Hay un medio, que es ponerle

Con tal dueño y en tal sitio,