Tetrarc.

Tanto tu vida deseo,

Que á ser tu alcaide me obligo.

¡Ojalá fuera verdad,

No prevencion, este estilo,

Para que nunca murieras!

Y así á tus voces movido,

En tu nombre, dulce esposa,

Segunda vez me le ciño. (Tocan dentro cajas.)

Pero ¡válganme los cielos!