No pues mi ambicion, Filipo,
No mi atrevida arrogancia,
No el ser parcial con Antonio,
No mi poder, no mis armas,
Me aflige, me desespera,
Me precipita y me arrastra;
Sino el ser de Marïene
Esposo. ¡Oh caigan, oh caigan
Sobre mi mares y montes!
Aunque si de ofensas tantas