Me has dado de obedecerme,
Haz lo que mi amor te encarga.
Vuelve á Jerusalen, vuelve
A la esfera soberana
Del mejor sol de Judea;
Y en diciéndote la fama
Que he muerto, en el mismo instante
Con mortal eclipse apaga
A la tierra el mejor rayo,
Al cielo la mejor llama,