No me aborrezca el instante
Que pida al cielo venganza.
No te acobarde lo horrible
De una historia tan extraña;
Que cuando murmuren unos
Que hubo quien dejó por manda
Un homicidio, creyendo
Que así sus penas engaña,
Que así sus quejas desmiente,
Que así desdice sus ánsias,