Y á examinar mi lealtad
De parte suya has venido;
No sólo en lo que contiene
Mi honor convendrá[14]; mas piensa
Que he de morir en defensa
De mi reina Marïene.
Y pues traidor, vive Dios,
Eres (que no te encubrieras
El rostro, si noble fueras),
Y estamos solos los dos,