A tu salva, señor, miro dos puertas

Que de aquí se divisan,

Y várias de un extremo en otro avisan;

Que por una de hombres el festivo

Vulgo, aclamando tu renombre altivo,

A recibirte sale;

Y porque el llanto al regocijo iguale,

Por otra, negros lutos arrastrando,

Y haciendo las mujeres nuevo bando,

Salen tambien diciendo,