No el fausto en ceremonias de la muerte,
No la música en mísero lamento,
No la felicidad en triste suerte,
La gala en luto, en pena la alegría.
No eches á mal tan venturoso dia.
Entra triunfando, pero no venciendo,
Entra venciendo, pero no vengando;
Que más aplausos has de ganar, entiendo,
Perdonando, señor, que castigando:
Halle piedad la que lloró pidiendo,