Que estaba ya convidado?
¿Es juego de niños esto?
—Venga usted á ser ahorcado.
—Vaya usted, que ya está absuelto.—
¿Qué ha de decirse de mí,
Sino que soy un grosero,
Y no valgo cuatro cuartos
Para ahorcado? Y fuera desto,
¿Qué ahorcado no es como un pino
De oro, en el comun lamento