EL TETRARCA, MARIENE, acompañamiento.
Tetrarc.
Despues de darme la vida,
Que yo tan á costa compro
De los agravios que callo,
De las desdichas que lloro,
Torciendo las blancas manos,
Humedeciendo los ojos,
Turbada la voz del pecho,
Pálido el color del rostro,