Amante de sus riquezas,

Porque no las goce otro,

Manda que despues de muerto

Le entierren con su tesoro.

Supongo que fué fineza

Este decreto, supongo

Que fué con celos; que nada

Quiero dejar en tu abono:

¿Quién muriendo, pues, previno

Avariento ó cauteloso,