Bien lo merecen mi amor.
Mas quéjome de un traidor
Tan aleve y tan cruel...
Mas ¡ay de mí! que no es dél
La culpa, que sólo es mia,
Que esto merece quien fía
Sus secretos de un papel.
Ni sé qué hacer, ni decir:
Que entre uno y otro pesar,
Ya ni me puedo quejar,