La asistia de más cerca,
La atosigase y matase:
Cuyos celos de manera,
Al verla hoy viva y contigo,
Crecieron con la sospecha
De que por ella tomaste
A Jerusalen la vuelta;
Que en vez de que agradeciese[16]
El que su vida pidiera
Con tantas ánsias, llegó[17]