¿No es este el que yo á Otaviano
Dejé? Sí. ¿Pues quién le trujo
Aquí entre arrastradas pompas?
Pero ¿para qué lo apuro,
Si es de los desconfiados
La imaginacion verdugo?
¡Tarde hemos llegado, celos,
Tarde, tarde! Pues no dudo
Que quien arrastra despojos,
Habrá celebrado triunfos.