D.ª Clar.

Déjame, Beatriz, llorar

En tantas penas y enojos;

Débanles algo á mis ojos

Mi desdicha y mi pesar.

Ya que no puedo matar

A quien llegó á deslucir

Mi honor, déjame sentir

Las afrentas que le heredo,

Pues ya que matar no puedo,