Que él, que en lágrimas deshecho

Está, sus penas dirá:

Luego soy tu pena ya,

Pues que me arrojas del pecho.

D.ª Clar.

No puedo negar que llena

De penas el alma esté,

Y andas tú en ellas, porqué

No eres tú mi menor pena.

De tí el cielo me enajena: