Vendrá á tener en sí mismo

Su mismo agravio: de suerte

Que no pudiendo agraviarse

Un hombre á sí, haciendo sabio

Dueño á Don Juan del agravio,

No tiene de quién vengarse,

Y queda limpio el honor

De los dos, pues en efeto

No caben en un sujeto

Ofendido y ofensor.