Hay mil hombres que en fe de sus estados
Son soberbios, altivos y arrojados.
Garcés.
Para aquestos traia el condestable
Don Iñigo (el acuerdo era admirable)
En la cinta una espada,
Y otra que le servia de cayada.
Preguntándole un dia,
Que dos espadas á qué fin traia,
Dijo: «La de la cinta se prefiere