De su parte la fortuna:

De suerte, que todo era

Desdichas para nosotros.

¡Qué pesadas y qué necias

Son, pues en cuanto porfían,

Nunca ha quedado por ellas!

Creció el cuidado en nosotros,

Creció en ellos la soberbia

Y creció en todos el daño,

Porque se sabe que esperan