Acechando detras dellas,

Que sin duda era su espía.

Maniatéle con la cuerda

Del mosquete, y porque ladre

Qué hay allá, le traigo á cuestas.

D. Lope.

¡Buen soldado, vive Dios!

¿Esto hay acá?

Garcés.

¡Pues! ¿qué piensa