Mi hermano (es verdad) me envía
A que esto apacigüe yo;
Mas rogar sin armas, no
Sabe la cólera mia.
Pero ya que de mí fia
Castigo y perdon, me obligo
A que el mundo sea testigo
Que uso en cualquiera ocasion
Con las armas del perdon,
Con los ruegos del castigo.—