La que yo á Maleca di.

D. Juan.

Vamos, Don Lope, de aquí.

¡Qué admirado este soldado

De mirarme se ha quedado!

D. Lope.

Pues ¿quién, señor, no se admira,

Cada vez que el rostro os mira?

(Vanse Don Juan, Don Lope y soldados.)

ESCENA XI.