No dudo ¡ay de mí! no dudo
Que acuseis mi atrevimiento,
Pues idólatra gentil
De un sol puesto, en treinta mil
Un soldado hallar intento
A quien sigo por el viento,
Pues ni señas ni razon
Traigo dél; mas confusion
Por admiracion me das:
¿Qué importa un prodigio más,