Lo que á tí te pareció.

(Ap. Mas engáñome ¡ay de mí!

Que esta daga que hallé ¡cielos!

Con sospechas y recelos

Previene mi muerte en sí.

Mas no es esto para aquí.)

Mi bien, mi esposa, Mencía,

Ya la noche en sombra fria

Su manto va recogiendo,

Y cobardemente huyendo