En una mujer la mano;
Porque valor no asegura,
Porque no arguye nobleza,
Quien no admira una belleza,
Quien no adora una hermosura,
Que en sí misma está segura:
Luego no es suyo el rigor.
Mienten sus señas, amor,
Tus indicios han mentido;
Que otro ha sido, que otro ha sido