Gozando de embajador

En todo la prêminencia,

(Ap. ¡Ay, amor, qué neciamente

Dormidos gustos despiertas!)

Y él de rey la autoridad.

Dí tu embajada; y apénas

Se divulgó que hoy á todos

Dabas perdon, cuando empiezan

Por las plazas y las calles,

A hacer alegrías y fiestas.