Por temor no me atreviera

A romperlas, vive Dios.

Vos y yo para otros dos:

Me estuviera á mí muy bien

Mostrar entónces tambien

Que sé cumplir lo que digo;

Mas con vos por enemigo,

¿Quién ha de atreverse? ¿quién?

Tanto enojaros temiera

El alma cuerda y prudente,