Defensibles, porque el mal
Con el despego no crezca;
Que sentimientos, disgustos,
Celos, agravios, sospechas
Con la mujer, y más propia,
Aun más que sanan, enferman.
Esta noche iré á mi casa,
De secreto entraré en ella
Por ver qué malicia tiene
El mal; y hasta apurar ésta,