(Vanse los dos.)
ESCENA V.
DOÑA MENCÍA; DON ENRIQUE, sin conocimiento, en una silla.
D.ª Men.
Ya se fueron; ya he quedado
Sola. ¡Oh quién pudiera, cielos,
Con licencia de su honor
Hacer aquí sentimientos!
¡Oh quién pudiera dar voces,
Y romper con el silencio