Siempre de vos estaré.
En mi vida he conocido
Galan necio, escrupuloso
Y con extremo celoso,
Que en llegando á ser marido,
No le castiguen los cielos.
Gutierre pudiera bien
Decirlo, Leonor; pues quien
Levantó tantos desvelos
De un hombre en la ajena casa,