Me dejó el aire á obscuras.

D. Gut.

No me espanto, bien mio;

Que el aire que mató la luz, tan frio

Corre, que es un aliento

Respirado del céfiro violento,

Y que no sólo advierte

Muerte á las luces, á las vidas muerte,

Y pudieras dormida

A sus soplos perder tambien la vida.