No me obligue

Vuestra Majestad, señor,

A que piense que imagine

Que yo he menester consuelos

Que mi opinion acrediten.

¡Vive Dios, que tengo esposa

Tan honesta, casta y firme,

Que deja atras las romanas

Lucrecia y Porcia, y Tomiris!

Esta ha sido prevencion