Os mirad: veréis, Enrique,

Vuestros defectos.

D. Enr.

Señor,

Considera que me riñes

Tan severo, que turbado...

Rey.

Toma la daga.—¿Qué hiciste,

(Dale la daga, y al tomarla, turbado el Infante corta al Rey en la mano.)

Traidor?