Por no saberle bien, ó porque entiendo
Que no son justas leyes
Que hombres de burlas hablen de los reyes.
Esto aparte, en efeto
Enrique me llamó, y con gran secreto
Dijo: «A Doña Mencía
Este recado da de parte mía.
Que su desden tirano
Me ha quitado la gracia de mi hermano,
Y huyendo desta tierra,