Solo se quedó con ella.
Yo enternecido de ver
Una infelice mujer
Perseguida de su estrella,
Vengo, señor, á avisarte
Que tu brazo altivo y fuerte
Hoy la libre de la muerte.
Rey.
¿Con qué he de poder pagarte
Tal piedad?
Solo se quedó con ella.
Yo enternecido de ver
Una infelice mujer
Perseguida de su estrella,
Vengo, señor, á avisarte
Que tu brazo altivo y fuerte
Hoy la libre de la muerte.
Rey.
¿Con qué he de poder pagarte
Tal piedad?