D. Gut.
¿Y si detras de mi cama
Hallase tal vez, señor,
De Don Enrique la daga?
Rey.
Presumir que hay en el mundo
Mil sobornadas criadas,
Y apelar á la cordura.
D. Gut.
A veces, señor, no basta.
D. Gut.
¿Y si detras de mi cama
Hallase tal vez, señor,
De Don Enrique la daga?
Rey.
Presumir que hay en el mundo
Mil sobornadas criadas,
Y apelar á la cordura.
D. Gut.
A veces, señor, no basta.