Pero en efecto es consuelo:
¡Ved si desgraciado soy,
Que nunca le di, malquisto,
A la fortuna ocasion!
Habia en Goa una señora,
Hija de un hombre á quien dió
Grande cantidad de hacienda
Codicia y contratacion.
Era hermosa, era discreta;
Que, aunque enemigas las dos,