Muda, la lengua turbada,
Frio el cuerpo, el corazon
Palpitante, los sentidos
Muertos y vivo el dolor,
Quedan repitiendo aquella
Afrenta. ¡Oh tirano error
De los hombres! ¡Oh vil ley
Del mundo! ¡Que una razon,
O que una sinrazon pueda
Manchar el altivo honor